¿Qué hacer cuando tu corazón y tu imaginación pueden más que
tu cabeza? Quizás lo mejor sea dejar volar la imaginación, allá donde nadie
puede cortar sus alas…
Una noche más sentado delante de la pantalla del ordenador,
las gotas de lluvia empiezan a golpear la ventana de mi habitación, al igual
que golpeaban la otra noche sobre la tuya, me gustaría poder volver una y otra
vez a aquella noche, mas no puedo, pero sí que puedo llevar mi mente y mis
recuerdos a aquella bonita y maravillosa noche:
Todo empezó
como un día cualquiera, por fin después de mucho tiempo intentándolo habías
aceptado un plan propuesto por mí, cosa rara la verdad, quizás por fin habías
hecho caso a ese pequeño osito azul o quizás habías dejado de pensar por una
vez con la cabeza, sea cual sea el caso la noche había sido larga sin poder
dormir, nervioso y ansioso por que llegara el momento de quedar, el momento de
verte, de poder tocarte, de acariciarte, besarte… Un plan romántico, primero
algo de cenar, ligero, ya es un primer paso fiarte de mí y dejar que cocine para
ti. Mientras se hace la cena todo son risas y bromas, me encanta verte sonreír,
hace que se me pasen las penas que pueda tener. Una vez cenados, turno de ver
una película, mi vida sin mí, como no una película donde tenerte cerca, los dos
sentados en el sofá, pasan los minutos de la peli mientras mis manos se enredan
en suaves caricias sobre tu pelo, puedo sentir como tu corazón poco a poco pasa
de su estado normalmente acelerado a relajarse, el desarrollo de la trama sigue
avanzando llegando lamentablemente a su fin, donde empiezan a surgir los
mejores momentos de la noche…
Quizás todo sea ficción, solo este en mi imaginación, quizás
busco un imposible, quizás algo que nunca llegue, mi corazón, mis sentimientos
y todo aquello que aprecio me dice que debo de seguir adelante, apostar por
aquello que un día decidí coger, no será un camino fácil, podre caer una y otra
vez, pero me levantare tantas veces como sean necesarias para terminar un día
cayendo por última vez dentro de una caja, habiendo vivido algo de lo cual ni
uno solos de mis días me arrepienta, porque aunque para ti sea una gran
palabra, para mi es algo que podría decirte cada día al despertar, y es que
aunque es poco el tiempo te quiero, incluso te lo podría gritar TE QUIERO.