martes, 7 de julio de 2015

¿Qué hacer cuando tu corazón y tu imaginación pueden más que tu cabeza?

¿Qué hacer cuando tu corazón y tu imaginación pueden más que tu cabeza? Quizás lo mejor sea dejar volar la imaginación, allá donde nadie puede cortar sus alas…

Una noche más sentado delante de la pantalla del ordenador, las gotas de lluvia empiezan a golpear la ventana de mi habitación, al igual que golpeaban la otra noche sobre la tuya, me gustaría poder volver una y otra vez a aquella noche, mas no puedo, pero sí que puedo llevar mi mente y mis recuerdos a aquella bonita y maravillosa noche:


                Todo empezó como un día cualquiera, por fin después de mucho tiempo intentándolo habías aceptado un plan propuesto por mí, cosa rara la verdad, quizás por fin habías hecho caso a ese pequeño osito azul o quizás habías dejado de pensar por una vez con la cabeza, sea cual sea el caso la noche había sido larga sin poder dormir, nervioso y ansioso por que llegara el momento de quedar, el momento de verte, de poder tocarte, de acariciarte, besarte… Un plan romántico, primero algo de cenar, ligero, ya es un primer paso fiarte de mí y dejar que cocine para ti. Mientras se hace la cena todo son risas y bromas, me encanta verte sonreír, hace que se me pasen las penas que pueda tener. Una vez cenados, turno de ver una película, mi vida sin mí, como no una película donde tenerte cerca, los dos sentados en el sofá, pasan los minutos de la peli mientras mis manos se enredan en suaves caricias sobre tu pelo, puedo sentir como tu corazón poco a poco pasa de su estado normalmente acelerado a relajarse, el desarrollo de la trama sigue avanzando llegando lamentablemente a su fin, donde empiezan a surgir los mejores momentos de la noche…



Quizás todo sea ficción, solo este en mi imaginación, quizás busco un imposible, quizás algo que nunca llegue, mi corazón, mis sentimientos y todo aquello que aprecio me dice que debo de seguir adelante, apostar por aquello que un día decidí coger, no será un camino fácil, podre caer una y otra vez, pero me levantare tantas veces como sean necesarias para terminar un día cayendo por última vez dentro de una caja, habiendo vivido algo de lo cual ni uno solos de mis días me arrepienta, porque aunque para ti sea una gran palabra, para mi es algo que podría decirte cada día al despertar, y es que aunque es poco el tiempo te quiero, incluso te lo podría gritar TE QUIERO.



No hay comentarios:

Publicar un comentario