domingo, 25 de octubre de 2015

No sueñes tu vida, vive tus sueños

Muchas veces a lo largo de nuestro discurrir por esta vida, la cual nos trae muchas veces más pesares que bondades, nos paramos a pensar ¿qué hago yo aquí? Quizás tiene sentido esas personas que por diversos motivos deciden acabar con su vida, si sé que suena duro, pero soy de los que piensa que las cosas que no tienen un sentido, en el fondo, es porque por regla general no suelen merecer la pena. Después de esta breve reflexión hagamos por dejar volar la imaginación un rato…

Transcurre una nueva noche, una de tantas otras en la soledad de mi apartamento, ya se han acabado las películas que ver, me espera otra larga noche perdido en el indescifrable mundo de mis pensamientos, son tantas las cosas que luchan por ser las primeras, que no deja de ser una nube de ideas sin claridad alguna y yo me pregunto ¿en qué condición quedan las últimas decisiones tomadas? ¿Son correctas? Seguramente solo el paso y discurrir del tiempo traerá las respuesta que ahora busco en los momentos de flaqueza, esos en los que pienso que no se si te merezco, en los que no se si lo dejado atrás ha sido correcto, pero nunca he sido de hacer las cosas bien, pues todos tenemos defectos y el mío es el de intentar partir la piedra con la cabeza antes de saltarla o rodearla.


Quizás no sea lo que la gente espera de mí, a lo mejor solo soy esa persona seria que se ve tras el uniforme, pero detrás de la fachada siempre hay una persona, aquella que sabe cuándo falla, la que reconoce sus errores y no solo los del resto, esa que llora cuando los sentimientos le superan, aquella que no hay ni un momento que no tenga en mente las cosas que mueven su mundo, bien o mal, aquella que tras muchos años vagando aprendió a vivir, esa misma persona que lucha por ser alguien distinto, aunque no sea el ideal…